sábado, 19 de mayo de 2018

"Dreamdew", n. 13

Thom Burns/Raman Rao,
Contagio sonambulista (detalle), 2017

He aquí otro número poderoso de Dreamdew. Ha sido una magnífica idea esta de “recuperar” la inteligente presentación que Kiesler hizo en el n. 1 de VVV del extraordinario libro de sueños de Percy Goldthwait Stiles (1927), pero además se hace ahora una selección diferente de los dibujos y textos.
Si la parte del león es para Percy Stiles, hay también otra entrega de la biblioteca onírica, con un sueño de Morise, dos de Dan Stanciu y uno de Niklas Nenzen en que este nos da a conocer un libro “presurrealista” de André Breton.
dreamdew 13

martes, 15 de mayo de 2018

“Soapbox”, 102-104

Obeline Flamand, El laberinto, 1983

Mucho hay que descubrir en este nuevo triunvirato de Soapbox: poemas de Bertrand Schmidt, Embirikos, Élie-Charles Flamand y Jean-Yves Bériou, una bella reflexión de Odysseas Elytis, collages de Philippe Lemaire y Massimo Borghese, la pintura de Obeline Flamand que aquí vemos –y, como siempre, amplia variedad de noticias, entre las cuales la aparición en francés de un libro con tres relatos del citado Embirikos.

viernes, 11 de mayo de 2018

La tortuga que cabalga de nuevo



En San José de Costa Rica, se presenta el próximo miércoles la preciosa edición de La tortuga ecuestre de César Moro, a que nos referimos recientemente. Además, el lanzamiento del libro irá acompañado de una exposición de collages de Amirah Gazel y Alfonso Peña.

*

Este es un día señalado, ya que también es el de aparición, en Gallimard, de un nuevo libro ensayístico de Annie Le Brun, Ce qui n’a pas de prix, que sin duda ocupará nuestra atención más adelante. Y por cierto que un librito sobre el mayo de 1968 acaba de incluir el texto que Annie Le Brun publicó en L’Archibras poco después de aquel mes ardiente en que la plebe municipal y espesa pareció que podía convertirse en otra cosa.

André Breton, Ted Joans, Ronnie Burk

La revista Arteidolia acaba de publicar un interesante, original ensayo del músico estadounidense Daniel Barbiero sobre el incidente de la máscara metálica narrado por Breton en L’amour fou, pero aprovecho para remitir a otros trabajos que conciernen al surrealismo, dos sobre Ted Joans y uno sobre Ronnie Burk.

martes, 8 de mayo de 2018

Los dibujos convulsivos de Massimo Borghese


Este sábado se inaugura una exposición de los dibujos de Massimo Borghese en la Galerie L’Usine de París, presentada por un bello texto de Jean-Pierre Paraggio, que aquí reproducimos.
Damos nuevamente el enlace de la página del umbo en que podemos leer un texto del propio artista, seguido de varias reproducciones de sus asombrosas imágenes.

sábado, 5 de mayo de 2018

Grupo Surrealista de Madrid: “Pensar, experimentar la exterioridad”


El Grupo Surrealista de Madrid reúne en el volumen Pensar, experimentar la exterioridad, que se presenta hoy a las 6 y media en la librería Traficantes de Sueños, las recientes conferencias sobre una temática que originó hace ya algunos años el libro colectivo Crisis de la exterioridad. Crítica del encierro industrial y elogio de las afueras.

jueves, 3 de mayo de 2018

Juan Carlos Otaño, Bruno Jacobs


En el siguiente documento vemos una serie de imágenes de la nueva exposición callejera organizada por Bruno Jacobs en Cádiz, esta vez con textos e imágenes del surrealista argentino Juan Carlos Otaño. Galería Navas, Calle Navas, 30 de abril de 2018.
Sigue en la misma carpeta el n. 1 de Objetos perdidos (o, si se prefiere, Objetos recogidos), publicación sueca con material de Bruno Jacobs (parte de él relacionado con el mar), organizado para algunos amigos del Grupo Surrealista de Estocolmo. Para la historia perdida del surrealismo, este era el título de una hoja que Bruno Jacobs proyectó a principios de los años 80, con colaboraciones de los surrealistas de Chicago y de Australia.

sábado, 28 de abril de 2018

Eileen Agar: la visión definitiva

Eileen Agar, solarizada por Helen Muspratt, 1935

Eileen Agar. Dreaming oneself awake, publicado por Reaktion Books, Londres, en 2017, es uno de los libros más importantes que se han dedicado a una figura del surrealismo en los últimos años, lo que no es de extrañar al haber sido esta amplia y densa monografía realizada por Michel Remy, a quien se deben los más competentes estudios sobre el surrealismo británico.
Michel Remy levanta al fin la losa que sobre una figura central del surrealismo británico habían hecho caer el discurso de la crítica de arte universitario y el de corte y confección feminista, más o menos fusionados, pero el primero más ocupado en alejar contra toda evidencia a Eileen Agar del surrealismo (véase el catálogo de la Pallant House sobre sus collages, aparecido en 2009) y el segundo en ejercerle todo su reduccionismo y todo su simplismo. Para recordar una expresión muy adecuadamente usada en su momento y circunstancias por Octavio Paz, estamos ante otro fin de las habladurías, que conviene se aplique a otras muchas figuras del surrealismo sobre quienes se practica el mayor confusionismo de valores. Se trata de ir reduciendo a polvo la montaña de vacuos trabajos universitarios carentes del más mínimo aliento, por los que ha seguido pasando como por un embudo toda la mediocridad y el engreimiento del espíritu contemporáneo dominante en estas últimas décadas.
Michel Remy muestra en esta excepcional obra la continuidad absoluta del apego de Eileen Agar al surrealismo, desde que lo descubrió a principios de los años 30 hasta su muerte en 1991. 1934 fue el año clave, conjuntándose en piezas ya maestras el influjo directo de Paul Nash y Roland Penrose con el de la pintura de Max Ernst y Juan Miró y el de la poesía de André Breton y Paul Éluard. Considerado como una manera nueva de pensar y de crear, como una emancipación del espíritu, el surrealismo fue para esta mujer de perfil anarquizante –sin compromiso jamás con las derivas estalinistas de tantos otros– algo muy diferente de una nueva técnica o una corriente artística más. Colaboró en muchas exposiciones colectivas del surrealismo, incluidas las que supusieron un resurgir del surrealismo, en los años 1967, 1971, 1978 y 1984, y por otra parte Michel Remy podrá hablar de su “permanente vigilancia surrealista” a la par de su “inagotable renovación de su inspiración”.

Eileen Agar,Collage marino, 1939

En su estudio, cronológico, al abordar la fecha de 1967 (“The enchanted domain”), Michel Remy reivindica la importancia de John Lyle en la reactivación del surrealismo en Inglaterra. En la exposición del 78 (“Surrealism unlimited”), observa la valerosa posición de Eileen enfrentándose a la visión historicista que suponía la exposición contra la que esta se hizo. Y en la de 1984 (“In the spirit of surrealism”) la vemos unida a jóvenes que se han ido incorporando al surrealismo y cuyos nombres hoy conocemos bien: Anthony Earnshaw, John Welson, Les Coleman... Pero hay más todavía: aun en 1988 –a Michel Remy parece escapársele el dato– Eileen Agar participa en la exposición “Surrealism” que tuvo lugar en la Crawshaw Gallery londinense, junto a Conroy Maddox como el único otro “legendario” y un elenco de entonces jóvenes compuesto por Anthony Earnshaw, Paul Hammond, Peter Wood, Patrick Hughes y John Welson; prefaciaba el catálogo Georges Melly y abría el fuego la propia Eileen con su Sueño azteca.
Durante varias ocasiones en los años 50, Eileen Agar visitó la isla de Tenerife, cuyo color y luz (y el contraste entre las tierras del norte y las del sur) dieron un nuevo sentido de alegría a sus pinturas, como ella misma refiere en el maravilloso libro A look at my life, de 1988 (año en que ya se encontraba decepcionada del mundo frío e impersonal que se había impuesto en las sociedades occidentales digamos más o menos que tras el mayo de 1968). Se reproduce aquí una foto con Eduardo Westerdahl y Antonio Ruiz Álvarez, quien –diré al margen– había defendido en 1950 la memoria de Agustín Espinosa, en el momento en que se le pensaba hacer un homenaje y en el que, once años después de su muerte, seguían existiendo los resquemores hacia su obra maldita (“Pero no se crea que es muy fácil hacerle un homenaje a Agustín Espinosa. Se lucha con algunos inconvenientes. No le agrada a algunos la inmortal figura del genial autor de Lancelot, Crimen y el Romancero y Cancionero canario”).
Eileen Agar, Cabeza de Dylan Thomas, 1960
Michel Remy va comentando con extrema finura y calado las obras de Eileen Agar –pinturas, collages, objetos, fotos de rocas como las reproducidas por Édouard Jaguer en Les mystères de la chambre noire (y a las que volvería pictóricamente en los años 80)–, y revela toda la singularidad y todas las singularidades que caracterizan a esta artista, de quien al final da una valoración de conjunto centrándose en valores centrales propulsores como lo maravilloso y la imaginación. En muchas ocasiones se apoya en A look at my life, o sea en las propias palabras de Eileen Agar, como cuando a propósito de sus collages comenta cómo “la fértil intervención del azar” desplaza lo banal, o como cuando comenta la atención decisiva que concede al objeto como rebelión radical contra las imposiciones de la realidad.
Este es un libro apasionante, del que voy a extraer para acabar este poema de 1944 de E.L.T. Mesens sobre Eileen, que Michel Remy ve como “un homenaje a la teatralidad onírica de su escenificación de encuentros botánicos, animales y metafóricos, pero también a sus ojos omnipresentes y siempre errantes, que abarcan tanto los mundos interiores como las exteriores. Sus pinturas y collages son obras de teatro, actuaciones que ensamblan día y noche, comedia («Little Tich») y tragedia («su corazón negro») en el escenario atemporal del mundo –un reconocimiento vibrante de su visión surrealista de la realidad”.

Seen in a sketch by Eileen Agar

The trestles are set up on lake surrounded by autumn tinted woods. Two or three trees with their foliage hold up the scenery. The scene represents –what?– a white screen heavily daubed with paint. The footlights are nos lit: why should they be since the performance is given by daylight.
It is here that she appears,
Stars of day with wasp-waist,
Star-flower in a locked dress,
Star-flower of day with a bodice that sings,
Star with the long feet of Little Tich, hidden by her train...
She throws her black heart in the stalls.
But where indeed are her eyes? One is on the prompt-side and the other off-prompt. Her eyes – red violets – scarlet scarlet red – violets never seen – turn.

Eileen Agar, foto de John Glynn, 1989; al fondo,
El pájaro, 1969

michel remy eileen agar

“The Oystercatcher”, n. 15



La revista de Ron Sakolsky alcanza su número 15. Colaboran en ella John Richardson, Casi Cline, Steve Cline, John Digby, Paul Garon, Penelope Rosemont, Rik Lina, Jason Abdelhadi, etc.
Este número incluye un homenaje a un gran singular: el músico y collagista de Vancouver Al Neil, que murió en el pasado mes de noviembre. Damos también, al respecto, el enlace de vimeo con Milk of paradise, poema de Allan Graubard con un collage digital de Gregg Simpson y música del trío de Al Neil, tomado de la página, últimamente muy activa, de Paul McRandle (surrealistnyc), que ayer mismo señalaba la aparición de un libro de Al Janabi sobre la actividad surrealista árabe en París durante los años 70.

El surrealismo en... Rusia



Esta publicación de Guy Girard, en que se recogen las principales declaraciones de los grupos surrealistas desde los años 20 hasta el presente, es como poner una pica en Flandes, ya que aparece traducido al ruso, siendo Rusia, como es sabido, un país donde la proyección surrealista ha sido siempre escasísima, a pesar de las ardientes simpatías de muchos surrealistas hacia Lenin y Trotsky (no olvidando las que muchos, como los camaradas Scutenaire, Chavée o Nougé, manifestaron hacia Stalin sin dejar de considerarse surrealistas). Dado el carácter internacionalista del volumen, bueno sería que fuera traducido a otras lenguas.
El libro, con inconfundible portada svankmajeriana, se compone de 448 páginas, con 41 ilustraciones a todo color, y la tirada es de 1500 ejemplares. La traducción francesa del título ruso es Surréalisme. Déclarations et tracts du mouvement international des années 20 à nos jours.  
Señalemos que la misma editorial había publicado en 2015 Je ne mange pas de ce pain-là de Péret, donde, aparte este poemario, se incluían Le deshonneur des poètes y La parole est à Péret.

“Infosurr”, n. 132


Acaba de aparecer el n. 132 de Infosurr, donde sobresale el vapuleo que Gérad Durozoi le da a un libro aparecido en Gallimard sobre “las vanguardias artísticas”, obra de Béatrice Joyeux-Prunel. Estas son las críticas que hacen falta para contribuir a la bella labor de demolición a que aludimos en la reseña de hoy al libro de Michel Remy sobre Eileen Agar. Conociendo la lucidez, seriedad y honestidad de Gérard Durozoi, ni hace falta acudir al original.

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En este número se da noticia de la retrospectiva de Endre Rozsda “Le temps retrouvé”, celebrada el año pasado en París, lo que nos vale para apuntar que transcurre actualmente, en Les Yeux Fertiles, otra exposición de este artista húngaro:

Endre Rozsda, Peces bizarros, c. 1980

miércoles, 25 de abril de 2018

Noticias de Enrique Carlón


Enrique Carlón, objeto revelado

Aunque con excesivo retraso, damos cuenta de la exposición de título e impulso fourierianos (“Nuevo mundo amoroso”) que Enrique Carlón realizó hace ya dos años y medio en la ciudad de León, informándonos de ella un excelente artículo del plenamente fiable Ildefonso Rodríguez.
Pero sobre todo aprovecho para subir el excepcional pdf del catálogo de “Objetos revelados”, que en su día saludé aquí, pero que no publiqué porque en aquella altura aún no utilizaba yo esta herramienta, quedando a la expectativa de que apareciera en papel, lo que infelizmente no ocurrió. Las intervenciones de Enrique Carlón, como entonces señalé, son de un sentido poético infalible, únicas en el panorama español.
Enrique Carlón fue uno de los pioneros –para nosotros el principal– del resurgir del surrealismo en España como movimiento colectivo. En El Orfebre ya en 1977, en Luz Negra, en el “círculo surrealista” Kula y durante algunos años colaborando con Salamandra, Enrique Carlón ha permanecido siempre fiel a la revuelta surrealista.

Enrique Carlón, objeto revelado

sábado, 21 de abril de 2018

Noticias de Enrique de Santiago



Enrique de Santiago, figura clave en el resurgir surrealista chileno, acaba de publicar simultáneamente dos libros que se suman a Frágiles tránsitos bajo las espirales (2001), Elegía a las magas (2013) y El regreso de las magas (2013). Se trata de La cúspide uránica, en las ediciones Xaleshem, y Bitácora de un viaje ontológico, en Opalina Cartonera. Ambos libros llevan portada e ilustraciones suyas, ya que, como es sabido, Enrique de Santiago es tanto poeta y ensayista como dibujante y pintor.
Nadie mejor que el propio Enrique de Santiago puede hablar de su práctica poética, y así lo hace en sendos prólogos a estos dos poemarios que contribuyen potentemente a la pluralidad actual del surrealismo. Son poemas de profundidad y revuelta, de “palabras insumisas” y una mirada hacia el pensamiento mágico que en el caso de La cúspide uránica lo es hacia la cultura mapuche. Esta es una poesía –lo que cada vez es más raro– con sangre en las venas
No falta tampoco el humor en estas páginas ardientes, como puede verse por ejemplo en la “fe de erratas” del cuaderno de bitácora, que es la primera fe de erratas con verdadero sentido que yo he leído en mi vida.
“Pero yo mantengo el ojo ávido / hacia las derivas oníricas”

Enrique de Santiago, El sueño submarino, 2012

Floriano Martins, viajes del surrealismo


Este primer tomo de viajes del surrealismo presenta una impresionante antología poética en cerca de mil páginas, donde la mayoría de los poetas pertenecen al surrealismo, incluyéndose los de autores poco divulgados, con un sentido abiertamente internacionalista. Las traducciones son del propio Floriano Martins, pero también de otros nombres, como Claudio Willer, Zuca Sardan o Mário Cesariny.
El enlace de Amazon permite hojear el libro y acceder a la lista de nombres que lo componen.

martes, 17 de abril de 2018

“Soapbox”, 99-101

Este nuevo trío del boletín que anima Jean-Pierre Paraggio, incluye mucho material novedoso, entre el que destacamos el magnífico texto de Massimo Borghese sobre su actividad dibujística (anunciador de su exposición en mayo, a la que volveremos), las dos ilustraciones de Jon Graham y la noticia de tres publicaciones sobresalientes: Je m’oralise de Ghérasim Luca, en Corti, Sévères luisants, l’évidence de feindre de Georges-Henri Morin, en La Doctrine, y La confusion des espéces de Jean-Yves Bériou, en las ediciones Pierre Mainard.
Damos también el enlace de la página de Isabelle Dalbe donde se reseñan los poemas de Morin (y los de su anterior publicación, La loutre le trappeur), el de Corti con la novedad de Luca (que es un inédito facsimilado de los años 60) y el que permite ver un extracto dela nueva entrega de Jean-Yves Bériou.

Poema de Jean-Yves Bériou sobre dibujo de Jean-Pierre Paraggio,
traducido por Ildefonso Rodríguez (Et on s'en va, l'umbo, 2013)

miércoles, 4 de abril de 2018

Noticias de Georges Sebbag

Georges Sebbag estuvo en Tenerife para presentar la exposición “El azar objetivo”, compuesta de una antología de fotos de la colección Ordóñez-Falcón que posee el centro Tea de la capital de esa isla.
Como costumbre universal en los cada vez más apresurados últimos tiempos, aún no hay catálogo a que nos podamos referir, por lo que reproducimos el folleto de esta muestra que se prolongará hasta el 15 de julio.


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Asimismo, el 14 de abril presentará Sebbag en el auditorio de la Halle Saint-Pierre (2, rue Ronsard, metro Anvers) un acto sobre Giovanna, en que esta leerá algunos de sus textos y se proyectará la película que sobre ella hizo José Pierre en 1988.

Gregg Simpson: “Shadow talks”

Gregg Simpson, Paisaje cristalino, 2014

Del 4 al 24 de abril transcurre esta nueva muestra de Gregg Simpson, que acompaña un texto de Allan Graubard:
gregg simpson

Más sobre Capa



Añadimos hoy tres documentos del Collective Automatic Painting Amsterdam a los ya subidos aquí.
El primero corresponde a la exposición de abril de 1992 en la galería surrealista Hourglass de París, titulada “Wanted: cadavre”, con obras de Dave Bobroske, Fredy Flores, Paul Goodman, Gerda van der Krans, Jorge Leal, Rik Lina, Lyssy, Miguel Lohlé, Rainer Wickering y Tony Pusey.
El segundo se titula “Capa before Capa”, y muestra algunas obras colectivas anteriores a 1997, en que la designación comenzó a utilizarse de modo “oficial”. Es decir que “Wanted: cadavre” tiene el añadido de “Capa” en tanto están presentes en ella sus futuros integrantes.
Un tercer documento presenta las portadas de libros y carteles entre 1990 y 2012.
Hay mucho material del surrealismo y proximidades, sobre todo revistas y catálogos del período posterior a 1969, que bien nos gustaría digitalizar y subir a este espacio en forma de pdf, pero es difícil hacerlo sin el asentimiento de la persona o las personas que en su día lo editaron, por lo que se agradecería su disponibilidad, como la ha mostrado a lo largo de esta serie nuestro amigo Rik Lina.  

viernes, 30 de marzo de 2018

Nidos de Laura Corsiglia

Laura Corsiglia, Panoramix 4


Tuvo lugar este mes, en la galería Black Faun, una muestra de Laura Corsiglia, que recientemente Rik Lina nos incluía entre la lista de “27 mujeres surrealistas, hoy”.
Damos tres enlaces: el de la exposición, el de la propia Laura Corsiglia y el de un vídeo de 7 minutos en que –de manera adorable– nos habla de su trabajo más reciente.

Roland Sig: collages



En el museo de Châteaudun tiene lugar una exposición retrospectiva de los collages de Roland Sig, inaugurada el día 24.
Roland Sig, collage
Roland Sig (1927-1985), hombre de espíritu libertario (y francmasón), se consideraba un “simpatizante” del surrealismo, por lo que nunca participó en las actividades del grupo de París. Pero fue amigo de André Breton y se identificó con el surrealismo desde que a los 19 años asistió a la legendaria exposición surrealista de la galería Maeght, en 1947. Por ello, nada hay de abusivo en que esta exposición se titule “Roland Sig, collages surrealistas”. No le gustaba ni exponer ni vender, no extrañando que en vida solo diera a conocer sus obras en una ocasión. Ahora hay la oportunidad de descubrir toda su frescura e inventiva, en una muestra que esperamos origine algún catálogo para los distantes.

sábado, 24 de marzo de 2018

“Spectra”, en la Casa de las Dagas Azules

Will Alexander/Byron Baker, Quantum electrical field
Otro espléndido número de Spectra, la publicación animada por Raman Rao, acaba de aparecer, al mismo tiempo que la celebración artaudiana de La vèrtebre et le rossignol, como si el surrealismo quisiera festejar de modo explosivo así la llegada de un nuevo período primaveral, al menos por los lares en que escribimos. Y ello cuando la actualidad surrealista estaba dando pocas señales de vida.
Timothy R. Johnson, Seduction at Fare Thee Well
Aparte el del maestro de ceremonias, hay varios nombres coincidentes con el número anterior (“En el umbral del bosque”): Timothy R. Johnson, Byron Baker, David Coulter, Thom Burns y C. Brooke Rhotwell. A ellos se suman ahora Will Alexander, Allan Graubard, Stephen Lock, Terri Engels, Brian Lucas y Alice Farley. O sea, figuras del surrealismo estadounidense que aparecen enfocadas en los maravillosos tomos de Invisible heads, que nunca nos cansaremos de recomendar a quienes aún no los conozcan.
De nuevo Spectra logra un número impactante, y de nuevo desde la increíble portada, en que Thom Burns descubre la daga de piedra. En seguida David Coulter nos embarca en un viaje a Klopstokia, la delirante tierra de One million legs que preside W. C. Fields, y en donde podríamos encontrar los espectros de Raman Rao, el disfraz de Alice Farley o los mágicos bordados de Terri Engels. Poema e imagen se combinan en varias páginas, como en las de Allan Graubard, C. Brooke Rhotwell y Stephen Lock. Byron Baker dedica uno de sus automatismos gestuales a Jhim Pattison. Fiestas de color inauditas erigen Timothy R. Johnson y Will Alexander/Byron Baker. Pero sobre todo es la fuerza del conjunto, sin ningún desfallecimiento, lo que más impresiona en este nuevo número de Spectra

Noticias de Alain Joubert

El próximo mes se publicará el libro Le cinéma des surréalistes, de Alain Joubert, donde este presenta 162 películas que van de los años 20 a 2015. Edita Maurice Nadeau, con la colaboración de la Cinemateca de Tolosa, y el prefacio es de Michel Ciment, director de Positif, la mejor revista de cine que ha existido. Pero el regalo principal son los 29 collages en blanco y negro de Pierre-André Sauvageot, de los que damos hoy una muestra.
A la vez, remitimos a tres artículos de Joubert publicados en la página animada por el equipo de La quinzaine littéraire, sobre la correspondencia de Breton y Péret, Picabia y Tzara y sobre dos libros en torno al mayo parisino de 1968, uno de ellos el de Pierre Peuchmaurd que ya hemos recomendado aquí.

Collage de Pierre-André Sauvageot

jueves, 22 de marzo de 2018

Artaud, en “La Vertèbre et le Rossignol”

Raman Rao/Thom Burns, Artaud en Irlanda

Los entusiastas de Antonin Artaud –entre quienes me cuento desde que lo descubrí hace unos 44 años– están de albricias con la aparición del número 5 de La Vertèbre et le Rossignol, a él íntegramente dedicado.
David Nadeau ha realizado un relato de la vida extraordinaria de Artaud –o de sus vidas extraordinarias– a partir de los escritos de Rodez, en que se incluían, por supuesto, sus recuerdos del surrealismo. La lectura de este relato ha inspirado a una multitud de invitados, que han podido partir de lo que más les apeteciera o resultara más significativo, resultando curioso ver cómo hay ciertos capítulos de esa biografía extraordinaria que seducen especialmente.
Irene Plazewska,
El báculo de S. Patricio
Los “invitados” son mayoritariamente surrealistas (y “aliados”), pero hay también un contingente de patafísicos (y “cercanos”) y algunos amigos quebequianos cercanos a La Vertèbre et le Rossignol y “outsiders”. Yo, sobre Artaud, he comulgado siempre con la perspectiva inflamada de Mário Cesariny, para quien Artaud (y no Bataille) era quien complementaba a Breton, distanciándome al mismo tiempo de surrealistas que, por su orientación más politizada, no se han mostrado interesados por Artaud –discrepancia cordialísima en casos como los de mi muy querido, admirado y siempre recordado Eugenio Granell. He deplorado por otra parte, acerbamente, la captación que en los años 70 hicieron los telquelianos de Artaud para oponerlo tan estúpida como calculadamente a Breton, y, aunque ya sin nada acerbo, veo al gran Artaud mucho más en el volcanismo surrealista que en el cerebralismo lúdico-patafísico, que es además el que lo ha convertido en “santo”, idea no muy afortunada, ya que poco pueden gustarnos los santos, sean del tipo que sean (ni, aunque sepamos que se trata de un símbolo usurpado por el cristianismo, las cruces, tanto que ni vilipendiadas me hacen gracia; siempre que voy por caminos de tierra y árboles encontrándome con su aparición involuntaria en forma de ramitas, en seguida las aparto con el zapato).
Se encontraba amodorrada la actualidad surrealista cuando ha surgido este número sensacional, en que se conjunta un montón de surrealistas dispersos por el mundo, para celebrar a Artaud y a algunos de sus amigos más señalados. Alex Januário abre el fuego con la foto de la Rue Artaud, y luego, en una lista incompleta y desordenada, aparecen imágenes de Amirah Gazel, Luiz Morgadinho, Susana Wald, Rodrigo Mota (André Breton, en éxtasis, lanza diamantes a Philippe Soupault), los Recordists (Artaud, Masson, Leiris y Limbour en el Bureau de Recherches Surréalistes), Verónica Cabanillas Samaniego (El Bureau de Recherches Surréalistes ha sido lanzado al mar y Artaud se me aparece para ir a la fiesta del peyote), Freddy Flores y Patricio Álvarez Aragón, Steve Morrison, Ody Saban (dibujo astrológico sobre Breton), Jon Graham (André Breton encontrará el tau chino del ser), Pinina Podesta (Marcel Noll es el esclavo de los fantasmas alojados en el fondo de sus ojos),  Nelson de Paula (Pierre Unik y Marcel Noll), John Richardson, John Welson, Craig S. Wilson (La danza del ciguri), Irene Plazewska, Zazie (Cervecería de La Coupole), Thom Burns y Raman Rao (Artaud en Irlanda), Byron Baker (Las seis esposas de Artaud), Guy Girard (de su serie Antonin Artaud en ruta hacia Agartha), Jason Abdelhadi, Aldo Alcota, Janice Hathaway, David Coulter, Singwan Chong Li, Paul McRandle (La voz de Heliogábalo)... Nada más incitativo que esta lista de nombres y de títulos, con el añadido de la contribución de Steve Venright (presentado como “outsider”) Los ojos de Tangaël (Yves Tanguy).
El número concluye con unos artículos poco conocidos de Roger Vitrac y Roland de Renéville sobre Artaud, más el pasaje de El velo de Isis de René Guénon en que este alude a Artaud.
Número deslumbrante, tanto por el largo texto de David Nadeau como por la fuerza de imaginario que posee el conjunto de las ilustraciones. Y número que sucede a otros dos grandes logros como son el del surrealismo y el mito templario y el de “La prueba peligrosa”.

The Recordists, Artaud, Masson, Leiris y Limbour
en el Bureau de Recherches Surréalistes

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Verónica Cabanillas Samaniego,
Artaud se me aparece para ir a la fiesta del peyote

La edición puede conseguirse tanto en papel como en pdf; en el segundo caso, como ocurre exactamente con el n. 3 de Spectra, aparecido simultáneamente, resulta un poco molesto buscar las correspondencias de las imágenes con sus créditos, por la costumbre de no dar estos datos debajo de cada imagen, lo cual podrá estar bien en un libro que manejamos manualmente, pero no funciona en este tipo de ediciones.

Craig S. Wilson, La danza del ciguri

martes, 20 de marzo de 2018

Rik Lina y los arrecifes coralinos

Rik Lina, Manta Ray Corals, 1983

El domingo 25 se inaugura en Amsterdam esta exposición de pinturas de Rik Lina, sobre pólipos coralinos en movimiento.
A la vez presentamos tres interesantes documentos de este artista central en la visión plástica del surrealismo a lo largo de las últimas décadas. El primero es la selección de una caja con 162 dibujos realizados a fines del 96 y principios del 97, donde se combina la influencia de los maestros chinos con el automatismo orientalizante que en el surrealismo tuvo su momento con un Masson, aunque Rik Lina se muestra más interesado que este por la naturaleza.
El segundo documento es un diálogo con Jan Bervoets, y el tercero la pieza “Chinese Alps”, del grupo Cornucopia (John Welson, Gregg Simpson y Rik Lina), con un poema de Allan Graubard, siempre tan abierto a este tipo de bellas confrontaciones creativas.

domingo, 18 de marzo de 2018

Eileen Agar, por Michel Remy

Eileen Agar, Fish circus, 1939, National Galleries of Scotland

No suelen salir libros de confianza sobre figuras del surrealismo, y no digamos sobre las mujeres del surrealismo. Pero esta es una obvia excepción, ya que Michel Remy ofrece plenas garantías. Olvidaremos así el catálogo sobre la maravillosa Eileen Agar de la Pallant House (2009), donde en lo que más parecían interesados era en alejarla del surrealismo, contra toda evidencia –así es como funciona en general la caterva de los profesores y críticos de arte, aliando con harta frecuencia la incompetencia a la malignidad.
En 1981, Michel Remy había dedicado una publicación a Eileen Agar, en las ediciones Ellebore, pero ya muy difícil de encontrar. Esto es pues una noticia extraordinaria, que por ahora queda en esto, ya que acabo de pedir este libro y, si el infame servicio de correos me lo llega a traer, no dudaré en hacerle una reseña.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Jean Palou y la logia Thebah

Si en su día recomendamos sobre Jean Palou el número 77 de la revista Chroniques d’histoire maçonnique, ya que incluía la primera parte del ensayo de David Nadeau “El surrealismo y la logia masónica Thebah”, dedicada a Palou, ahora es posible acceder aquí al artículo de Nadeau, en la página “Ritual, Secrecy, and Civil Society”.
Recordemos que Jean Palou (1917-1967), figura importante de la francmasonería, sobre la que escribió un libro muy conocido (La franc-maçonnerie, 1967), fue un asiduo del café surrealista parisino a fines de los años 50, firmó en 1958 el panfleto Démasquez les physiciens, videz les laboratoires! y en 1960 el de Tir de barrage y colaboró en el n. 3 de Le Surréalisme, même (con un texto sobre una aparición nocturna que tuvo en Rávena, y respondiendo a la encuesta de los dos cuadros) y en el n. 10-11 de Bief (con la reivindicación de un desconocido combatiente de la Comuna). Esta vertiente menos conocida vamos hoy a recordarla con la digitalización del texto de revuelta en Bief (Palou era un especialista en las revoluciones francesas, así como en los procesos de brujería y en las sociedades secretas) y del inquietante relato de Rávena, escrito por sugerencia de Breton.
Este artículo interesa mucho no solo por Palou, sino por el estudio de las relaciones muy estrechas entre el surrealismo y el esoterismo, resultando sorprendente la cantidad de asociaciones que se daban hacia 1960 entre el grupo de París y aquellas corrientes de pensamiento tradicional. Es una faceta del surrealismo tristemente ausente en la mayoría del surrealismo de las últimas décadas.

sábado, 10 de marzo de 2018

Elizé Bleys

Elizé Bleys, Amuleto, 2010

Nuestra reciente nota “27 mujeres surrealistas hoy” tuvo una amplia acogida, aunque los estudiosos del surrealismo sigan en general prefiriendo repetir tópicos e ignorar la continuidad del surrealismo.
Esto nos lleva ahora a destacar la obra poco conocida (y nada conocida por los referidos estudiosos) de Elizé Bleys, artista holandesa de la cerámica, compañera de toda la vida de Rik Lina, y que ha realizado con este varias exposiciones en que objetos y pinturas logran en su interacción un resultado sorprendente.
Aportamos tres catálogos en pdf. El de 2004 lleva por título “Caribe”, y la muestra tuvo lugar en Amsterdam. El de 2007 es “Cantos de pájaros”, en la Fundación Eugenio Granell . Y el de 2010 “Isla paralela”, en Amadora, cerca de Lisboa. En este último, las obras de Rik Lina y Elizé Bleys dialogan con poemas de Beatriz Hausner, Erik Lindner, Miguel de Carvalho y João Rasteiro.

Elizé Bleys, Dedos sangrientos, 2007

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“La libertad constituye mi pasión primordial. Solo realizo lo que me produce placer. En cerámica también utilizo materiales no cerámicos partiendo siempre de utilitarios, potes, platos, macetas... cada trabajo tiene que ser diferente, suficientemente inspirado y abundante, es una cuestión de elección.
Trabajar con barro me fascina porque todo es posible, sin limitaciones... puedo afirmar que encuentro un deseo de libertad trabajando el barro.
Para mí, esculpir el barro sin torno es primordial, ocupando el humor un papel importante.
Mis fuentes de inspiración son observar la naturaleza y escuchar música –son las cosas que me permiten la sensación llena de sol”.
Elizé Bleys

Elizé Bleys

miércoles, 7 de marzo de 2018

"Soapbox", 97-98

Bûchers, Pierre Peuchmaurd (poema)
y Jean-Pierre Paraggio (collage), 20002

Pronto festejaremos los cien números de Soapbox, ya que acaban de aparecer el 97 y el 98...

sábado, 3 de marzo de 2018

Noticias de Jan Svankmajer

Jan Svankmajer, ilustración de Alicia

Ya circulando la última película de Svankmajer, aparecen simultáneamente un volumen colectivo sobre él, editado por Bruno Solarik (lo que significa plenas garantías) y una traducción de las obras capitales de Lewis Carroll ilustradas por el gran cineasta, que, como es bien sabido, ya dedicó a Alicia un extraordinario largometraje.
svankmajer alicia

martes, 27 de febrero de 2018

Rodrigo Mota: “Color Pen”



En São Paulo se celebra la cuarta exposición de Rodrigo Mota, con obras de las últimas dos décadas. Un espléndido texto de M. R. Salgado, que reproducimos a continuación, aborda con fuerza e inteligencia el sentido de estas “explosiones cromáticas” de un artista a quien ya dedicamos una nota con motivo de su impactante libro Tinta da China.

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Color Pen é a quarta mostra individual do pintor e artista gráfico Rodrigo Mota.
Ela registra um conjunto significativo de suas realizações plásticas ao longo de duas décadas de atuação, parte delas anteriormente apresentadas em exposições individuais e coletivas no Brasil e no exterior (Portugal, Chile e Canadá).
Importante destacar sua atuação como ilustrador e diretor de arte em parcerias com escritores e artistas visuais ligados ao movimento surrealista, de que fazem prova os diversos livros por ele graficamente concebidos para a Coleção Ocultura. Em 2013 publicou Tinta da China, livro em que reúne parte de seus nanquins, lançado sob a chancela das Edições Loplop. Em 2017, assinou a capa do segundo ep do laboratório socio-sônico Lombroso, no campo da música ele­trônica experimental.
Como o título sinaliza, em Color Pen temos a reivindicação como instrumento técnico de um objeto ligado à infância: a caneta hidrográfica, que permitiu, em algum momento de nossas vi­das, a materialização da primeira proposição de Lautréamont, segundo a qual a poiesis deve ser feita por todos. Como qualquer um que tenha tomado uma nas mãos sabe, a caneta hidrográfica permite - se não instiga - verdadeiras explosões cromáticas, que são, por sua vez, aqui agencia­das como fenômenos de geração espontânea, nos quais cor e traço são lançados em uma busca por formas sensíveis nem sempre pré-determinadas. A prevalência da cor também evoca a força totêmica do pensamento primitivo, sendo certo que algumas imagens de Color Pen parecem atender diretamente a esse apelo cromático pelo selvagem: boa tinta garante boa caça, a disputa entre acaso e necessidade na ponta de um arpão que se transforma em caneta.
A pujança dinâmica da cor, transposta ao proscênio, desmonta as rotinas de percepção cromática, atuando, sob o mesmo vetor, nas relações gestálticas tendentes à inversão da dinâmica mimética que atrela objeto e seus atributos. Convertem-se, assim, em objetos imaginários: a mente e o invisível mor­dem-se. A atividade plástica passa a ser considerada em relação análoga com a do oceanógrafo: um mergulho pelas regiões pelágicas, uma viagem por labirintos abissais, nos quais, apesar da exuberância cromática, corre-se sempre o risco de se deparar com esqueletos, galerias e galeões submersos, vestí­gios de naufrágios, soçobros de ímpetos, furores asfixiados sob a pressão submarina.
Como a cor, chama atenção a presença do reino animal. De par com figuras recorrentes (baleias, cefalópodes, tardígrados, animais ciliados etc), há ainda animais híbridos, compostos a partir do mesmo princípio de substituições anatômicas que preside a collage como linguagem (para além de sua realização matérica): um pé de batráquio tem por corpo uma cabaça e por cabeça um cefalópode; dois pés de ave suportam uma criatura ciliada que tem uma barbatana à maneira de crista etc. Como os híbridos zoomórficos de Max Ernst, como as bonecas dos Hopi, como os deuses egípcios (Thoth, Amon, Horus), como o Minotauro, estamos diante de uma proposição anatômica com vinculações míticas. As metamorfoses sinalizam para uma contínua irrupção de alteridade: eis mágico. A representação do Outro. A representação da Outra Cena.
É assim que os corpos em metamorfose apresentados em Color Pen, alçando voo para a condi­ção de objetos imaginários (mediante sucessivas operações semióticas deflagradas pela geração espontânea das formas-invólucros) e atuando na faixa de sedimentação simbólica da psique, são, eles também, uma formulação poética da condição humana no universo.
Deitado sobre as águas, observo o céu e, em dado momento, já não sei mais se estou nas ondas com a cabeça voltada para o firmamento ou se a boiar na estratosfera olhando para o mar. Nessa faixa de sedimentação simbólica, as imagens de Color Pen figuram um território - mais que um território, um ponto de observação. Um ponto de observação do céu interior.
M.  R. Salgado
Rio de Janeiro, fevereiro de 2018


Un libro sobre António Maria Lisboa


Casi como haciendo eco al documento audiovisual que sobre António Maria Lisboa dimos hace una semana, nos llega la noticia de la presentación de un libro sobre él, en la librería conimbricense de Miguel de Carvalho. La autora leerá en el evento algunos poemas suyos.


sábado, 24 de febrero de 2018

27 mujeres surrealistas, hoy

Verónica Cabanillas Samaniego,
Tótem surrealista, 2016
Tras conocer la primera edición de Caleidoscopio surrealista, Rik Lina me señaló que su importancia radicaba para él en ser un panorama que no se interesaba solo por la “historia” del surrealismo, sino que lo veía como un movimiento vivo, de expresión actual y siempre vigente y de proyección en el mañana.
Ahora, Rik Lina nos envía esta muestra de mujeres artistas surrealistas actuales, que es una satisfacción poder divulgar. Estos son los nombres, familiares la mayoría para quienes sigan este espacio: Alice Farley, Anasor Ed Searom, Cristina Vouga, Elizé Bleys, Janice Hathaway, Katerina Aubrey, Amirah Gazel, Katerina Pinosová, Marta Peres, Casi Cline, Kathleen Fox, Laura Corsiglia, Lesie Yudelson, Marcelle Hanselaar, Verónica Cabanillas Samaniego, Penelope Rosemont, María Elena Etchepare, Marlo Broekmans, Ody Saban, Pnina Granirer, Rikki Ducornet, Susana Wald, Sylvia Convey, Sofia Ribeiro, Corina Jablonski, Virginia Tentindó y Zazie.

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A la vez, aprovecho para mostrar este estupendo encuentro de las imágenes de Rik Lina con los versos de Alan Graubard